El FICG 41 confirma a Guadalajara como la gran capital del cine en México
La edición 41 del Festival Internacional de Cine de Guadalajara reunió a la industria en casi treinta sedes, abrió con 'Moscas' de Eimbcke y homenajeó a Aronofsky.
Hay ciudades que respiran cine, y durante nueve días de abril Guadalajara volvió a demostrar que es una de ellas. La edición número 41 del Festival Internacional de Cine de Guadalajara transformó a la capital jalisciense en un enorme laboratorio de historias, con salas llenas y conversaciones que se alargaban hasta la madrugada frente a la puerta de los cines.
Nueve días, casi treinta sedes
Del 17 al 25 de abril de 2026, el FICG desplegó su programa a lo largo de cerca de treinta sedes repartidas por toda la ciudad. Cineastas y profesionales de la industria audiovisual llegaron desde medio mundo, confirmando que el festival tapatío sigue siendo una de las citas imprescindibles del cine iberoamericano y un termómetro fiel de lo que está por venir.
'Moscas' abre el telón

La inauguración tuvo un protagonista indiscutible: 'Moscas', la nueva película de Fernando Eimbcke, uno de los directores más influyentes del cine latinoamericano contemporáneo. El largometraje mexicano, de 99 minutos, llegó precedido de un aval de peso, el Premio del Jurado Ecuménico en la Berlinale 2026, y narra la historia de Olga, que habita un enorme edificio frente a un hospital, atrapada en una vida tan solitaria como milimétricamente ordenada.
De Brooklyn a Jalisco: los homenajes
El festival también repartió sus reconocimientos más codiciados. El Mayahuel Internacional fue a manos del cineasta estadounidense Darren Aronofsky, nacido en Brooklyn en 1969 y autor de un cine tan personal como perturbador. En el plano nacional, la actriz Luisa Huertas recibió el Mayahuel de Plata del Cine Mexicano, acompañado de la presentación de un libro que repasa una trayectoria de más de cincuenta años sobre las tablas y las pantallas.
Un país que no deja de rodar
Más allá de la alfombra roja, el FICG 41 dejó una sensación de fondo difícil de ignorar: el cine mexicano vive un momento fértil. Esta misma temporada, el cortometraje '09/05/1982' fue elegido para representar a México en los premios Óscar y en los Goya españoles tras destacar en festivales internacionales, una señal más de que el talento nacional sigue cruzando fronteras con naturalidad.
El cine como punto de encuentro
Quizá lo más valioso del festival no se mida en premios ni en cifras. Durante poco más de una semana, Guadalajara se llenó de gente haciendo fila para ver una película, de debates improvisados a la salida de la sala y de esa emoción compartida que solo el cine en pantalla grande sabe provocar. En plena era de las pantallas pequeñas, esa comunión colectiva sigue siendo un pequeño milagro.





